domingo, 3 de mayo de 2015

Meto las manos en mis bolsillos Haydn
y finjo ser alguien que ve tranquilamente el mundo.
Tomás Tranströmer

busca la luz, una luz que le enfurezca, vive como quien se ha distraído unos momentos antes del pistoletazo de salida, piensa que esos minutos se han llevado lo mejor de él y lo lleva como puede, fuera el viento eleva bolsas de plástico y hojas secas como una escena de American Beauty, ¿cuáles eran tus héroes? se dice y sonríe, le parece que todo el mundo tiene un diagnóstico, se ha acostumbrado a observar las cosas desde la distancia, cada día se entrega a la desaparición, en su trabajo suda, le parece que desactiva minas terrestres, cada noche que no duerme florecen orquídeas bajo sus ojos, si pudiera soñar soñaría con animales hechos de briznas de hierba, paciencia o adiestramiento, paciencia o adiestramiento ¿qué habrá de ser mi morada? el sol se oculta tras la línea del cielo y sólo nos queda la soledad del otro, hemos perdido la capacidad de reconocernos en los espacios abiertos, amor, sal amor, pon amor donde no hay amor, aunque, llegado el caso ¿sabría él amar? ¿dar silenciosamente? como un hipocampo pariendo

miércoles, 21 de enero de 2015

Texto de Dientes de leche

escriba: no puedo escribir esta historia como yo quisiera
escriba: dentro de mí está lo más salvaje que he cazado
escriba: los niños se ríen mientras corren y el mundo se abre por ambos lados
escriba: si uno de esos niños viniera con una presa en la mano, con un pájaro criado en el mismo cielo que lo soporta, si el niño viniera con unos ojos vacíos que nada esperan de una madre muerta, ofreciéndote la presa aún caliente, no en la boca, no entre los dientes, no sangrante, si te dijera encárgate tú ahora, encárgate tú de su corazón y de sus ojos, podrías soportar la pena
escriba: pena
escriba: observo el cielo como una idea que se repite
escriba: el cielo se me cae de las manos sin hacer ruido
escriba: vacío, vacíos, los ojos del niño están vacíos, en sus ojos el niño está solo, escriba y diga en voz alta el corazón del niño es una jaula porque el niño es un cazador y dentro está lo más salvaje que ha cazado
escriba: el corazón del niño es ahora un soldado con la cabeza rapada que pisa el mundo con los pies encendidos, prende innumerables flores erguidas y desnudas -adelfas, escaleras de jacob- y puede que algunas tardes de verano juegue a la rayuela en la tristeza como en la arena de una costa vacía, con los brazos extendidos, las palmas de las manos abiertas, como alas
escriba: durante la noche el corazón del niño permanece en el pecho de su madre muerta o de su estrella como si las estrellas no estuvieran lejos
escriba: no puedo escribir esta historia como yo quisiera
escriba: hay niños que ríen mientras corren y otros que cantan
escriba: el niño de esta historia guarda silencio en silencio
escriba: el silencio es el animal más peligroso que conozco

domingo, 14 de diciembre de 2014

Presentación de Alguien dijo cero y me volví

Esta es la presentación de mi cuarto poemario, Alguien dijo cero y me volví, perteneciente a la colección Ejemplar Único de Gabriel Viñals, con sólo 25 ejemplares, cada uno de los cuales irá acompañado de una camiseta pintada a mano por el mismo Gabriel, 25 libros en una edición artesana y 25 pinturas a manera de intervención callejera, el precio de poemario y camiseta es 40 euros siendo este pack indivisible, si estáis interesados poneros en contacto con una servidora (susurroypienso@gmail.com) o con Gabriel (gabrielvinyals@gmail.com)

aquí podéis ver las camisetas en grande http://www.ejemplarunico.com/2014/11/alguien-dijo-cero-y-me-volvi.html